Entre una plaza descubierta y una cubierta hay diferencia de precio, pero también de comodidad al volver. Te ayudamos a elegir según tu viaje y la época del año.
Cuándo elegir cubierto
En pleno verano alicantino, dejar el coche al sol una semana significa volver a un horno. La plaza cubierta protege la pintura, el salpicadero y mantiene el interior fresco. En abono cuesta 89 €/mes, 225 € por 6 meses o 425 €/año. Si viajas en julio o agosto o tu coche es nuevo, suele compensar.
Si buscas la máxima protección, la plaza interior (techada y cerrada) va un paso más allá: 120 €/mes, 599 € por 6 meses o 999 €/año. Es la opción para coches de alta gama o estancias largas en verano.
Cuándo basta con descubierto
Para viajes cortos, en invierno o si buscas el precio más ajustado, la plaza descubierta es más que suficiente (38 €/mes, 99 € por 6 meses o 175 €/año en abono): mismo recinto vigilado, misma vigilancia 24 h y el mismo traslado gratis a la terminal.



